Me equivoqué. Y me arrepiento totalmente. Si puediera regresar el tiempo no lo volvería a hacer, no volvería a desnudarme así, y ese lunar escondido en la parte baja de mi espalda aún estaría seguro, en el anonimato. Me arrepiento tanto de haberme quitado la ropa en cada punto y coma, pero más aún de haberme metido en sus sábanas incluso antes del punto final. Me arrepiento. Y me rompo la cabeza tratando de recordarlo todo. Porque quiero recordarlo. Quiero recordar mi error con sabor a maracuyá con leche. Ahora que lo pienso si pudiera regresar el tiempo sí lo haría de nuevo para llorar por cada centímetro de mi cuerpo descubierto ante sus ojos. Entonces, lloraría hasta vaciarme. Hasta que ese mismo cuerpo ahogado y de manos arrugadas por el agua rozara el frío de la muerte. Me arrepiento de los dos padre nuestros que recé después de eso. Porque Jesús me dejó caer en la tentación y de ahora en adelante no me librará del mal. Me arrepiento del olor a gardenias con el que perfumé mi cuerpo minutos antes, y de las mentiras e ilusiones con que adobé mi alma y que le dieron ese horrible sabor a mango. Y por último me arrepiento de haber tocado el cielo mientras ella empujaba mi cuerpo desde la tierra y me gritaba que me quería, me arrepiento de haber mirado hacia arriba y haber soñado con un último beso de despedida.
P.d Adelaída, por favor, déjame llorar un poco más. Quiero que me abraces mientras me cantas esa canción triste, la de tu vida.
Sunday, February 24, 2008
Thursday, February 21, 2008
Subasta
Le compro las sonrisas a esas muchachas bonitas que esperan en la calle y abren las piernas al compás del pito de los carros. Se las cambio por la muñeca de vestido de seda que aún guardo debajo de mi almonada y que se llama Azucena. Le doy también mi cuerpo al mejor postor. Al que me de un beso. Al que me quiera. Se lo cambio por una historia rosa, por un chocolate con almendras. Entrego mis manos y mis ojos, para que con ellos alguien haga una marioneta. Y la llame "Sibila" y la haga bailar y cantar y reir. Cambio apetito por palidez con sabor a felicidad. Ofrezco éstas piernas viejas, que están como nuevas, sin estrenar. Ofrezco mis ilusiones, hay rosas, naranjas y amarillas y brillan en la oscuridad.
Pero, no llega nadie a reclamar nada. Silencio. Es mejor regresar.
P.d Arriba en el último cajón arriba del placard guardaré todo, tómalo cuando quieras, seguirá siendo tuyo.
Pero, no llega nadie a reclamar nada. Silencio. Es mejor regresar.
P.d Arriba en el último cajón arriba del placard guardaré todo, tómalo cuando quieras, seguirá siendo tuyo.
Sunday, February 17, 2008
1,2,3
Noche de melancolía. De voces hermosas, de mujeres hermosas. De sueño contenido y dolor de estómago. De señales desde interior de su barriga del misterio de la vida. De sus compaces, y sus movimientos. 1,2,3. Insomnio.
Tuesday, February 05, 2008
Todo va a estar bien, adiós.
Ya me puse el saco negro que me queda grande. Ya empaqué el cepillo de dientes y las pantuflas en el morral. Pero, tengo miedo. Más cuando desde hace 1 año no salto desde algo más alto que un andén. Ya salté. El portero se volvió a quedar dormido y no me vio salir. La calle está desocupada. No se escuchan los pitos ni los madrasos que escuchábamos en la tarde. Hace frío. Si, voy a doblar por la 26 y luego hasta el puente. Está cerrada la puerta. ¿Será que golpeo? No, mejor por atrás. Tienes razón esa señora gorda no parece enfermera, sino campeona de Judo categoría Dan. No me vió, estaba viendo la novela de las ocho. Ya estoy llegando a tu habitación. Estoy entrando. Estás dormida. Envuelta en esa cobija gris tan fea. Te arropo con la roja que traigo en mi morral. Me quedo quieta, no quiero despertarte. ¿Lloraste? No, tú jamás habrías llorado. Después de todo te querías ir, desde hace unos días....Por eso, ni siquiera me viste a los ojos. No me abrazaste. Simulo darte un beso en la mejilla (porque sé que no te gustan) y abro, sin hacer ruido, la cortina que cubre la ventana. Perdóname, pero estaba todo demasiado oscuro. Ya debo irme. Habrán notado en casa mi ausencia. Y además hay que ser precabidos con el tráfico en los cielos de ésta ciudad, más aún cuando yo no me la paso volando todos los días, apenas estoy aprendiendo. Bueno, sí, en fin...ya me voy.
Todo va a estar bien. Adiós.
Todo va a estar bien. Adiós.
Monday, February 04, 2008
Marcha 4 de Febrero
Amén. Así repitieron todos los que estaban en la banca delante de mí, detrás y a mis costados. El padre había dicho que la de hoy era una marcha donde nadie, absolutamente nadie, debía faltar.
"A menos que se quieran condenar el infierno". Que ya era el momento de protestar, emulando al Jesús que se rebeló contra las injusticias de su época. Que era el momento de rechazar, con ahínco, a los grandes causantes de las desgracias de éste país. Contra quienes causan "ese terrible flagelo que es el secuestro", el peor de los crímenes de la humanidad. "Amén". El padre, terminó diciendo que una marcha saldría de la iglesía y haría una manifestación en el barrio, pero que no saldría hasta la plaza de bolivar y que él no estaría con todos los que se unieran a ella, porque estaría en la Plaza de Bolivar con los cardenales y obsipos.
Nuevamente un padre nuestro. Cuando por fin ya estaba a punto de terminar la misa, y después de haber dado la bendición, el padre dió uno de esos avisos parroquiales que son la oportunidad perfecta para pensar en cualquier otra cosa a la espera de la bendición final. Entonces dijo, con el rostro enfurecido "A los delincuentes que pintaron de grafittis la casa cural los voy a denunciar a la fiscalía, para que paguen por todo lo que hicieron, porque son unos desadaptados que no tienen más opción que dañarle la vida a la gente de bien, como yo, como ustedes, qué paguen, qué se refundan en la cárcel" y "Amén"
La masa de gente salió de la iglesia en tropel para quedarse, cómo fuera, con una de las banderitas que habían pintado los monaguillos con avisos alusivos a la marcha. Hoy marchan todos, y en televisión se escuchan palabras como "colpaso" "impresionante" "no más FARC" (el único gran causante de nuestras desgracias, aseguran) "No más mentiras" "Colombia soy yo". Yo insisto. Prefiero pensar: No más secuestro, no más violencia, no más terrorismo (de Estado, de las Farc, del ELN y de los Paramiliatres. No más indiferencia y no más falso patriotismo, Sí al diálogo y al acuerdo humanitario. (Pero, bueno...no me gustan las multitudes. Bueno está bien, seré sincera...No me gusta salir en televisión)
p.d Dios mío, yo sé que casi nunca voy a misa y que tampoco cumplo todo lo que prometo. Pero, por favor, escúchame éstas dos plegarias: te pido por toda la gente que salió a marchar, porque "No saben lo que hacen"...digo, porque "No ignoren las demás formas de violencia y la otra noticia del día
(http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/marajimenaduzn/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3943737.html) "
y segundo, te pido por los secuestrados y las familias de los secuestrados, a quienes me uno en sus oraciones y tercero...(yo sé, eran sólo dos plegarias)...te pido por mí, porque tampoco sé lo que hago y por mi alma que desde ayer, al salir de esa iglesia, "se condenará en el infierno"
"A menos que se quieran condenar el infierno". Que ya era el momento de protestar, emulando al Jesús que se rebeló contra las injusticias de su época. Que era el momento de rechazar, con ahínco, a los grandes causantes de las desgracias de éste país. Contra quienes causan "ese terrible flagelo que es el secuestro", el peor de los crímenes de la humanidad. "Amén". El padre, terminó diciendo que una marcha saldría de la iglesía y haría una manifestación en el barrio, pero que no saldría hasta la plaza de bolivar y que él no estaría con todos los que se unieran a ella, porque estaría en la Plaza de Bolivar con los cardenales y obsipos.
Nuevamente un padre nuestro. Cuando por fin ya estaba a punto de terminar la misa, y después de haber dado la bendición, el padre dió uno de esos avisos parroquiales que son la oportunidad perfecta para pensar en cualquier otra cosa a la espera de la bendición final. Entonces dijo, con el rostro enfurecido "A los delincuentes que pintaron de grafittis la casa cural los voy a denunciar a la fiscalía, para que paguen por todo lo que hicieron, porque son unos desadaptados que no tienen más opción que dañarle la vida a la gente de bien, como yo, como ustedes, qué paguen, qué se refundan en la cárcel" y "Amén"
La masa de gente salió de la iglesia en tropel para quedarse, cómo fuera, con una de las banderitas que habían pintado los monaguillos con avisos alusivos a la marcha. Hoy marchan todos, y en televisión se escuchan palabras como "colpaso" "impresionante" "no más FARC" (el único gran causante de nuestras desgracias, aseguran) "No más mentiras" "Colombia soy yo". Yo insisto. Prefiero pensar: No más secuestro, no más violencia, no más terrorismo (de Estado, de las Farc, del ELN y de los Paramiliatres. No más indiferencia y no más falso patriotismo, Sí al diálogo y al acuerdo humanitario. (Pero, bueno...no me gustan las multitudes. Bueno está bien, seré sincera...No me gusta salir en televisión)
p.d Dios mío, yo sé que casi nunca voy a misa y que tampoco cumplo todo lo que prometo. Pero, por favor, escúchame éstas dos plegarias: te pido por toda la gente que salió a marchar, porque "No saben lo que hacen"...digo, porque "No ignoren las demás formas de violencia y la otra noticia del día
(http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/marajimenaduzn/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3943737.html) "
y segundo, te pido por los secuestrados y las familias de los secuestrados, a quienes me uno en sus oraciones y tercero...(yo sé, eran sólo dos plegarias)...te pido por mí, porque tampoco sé lo que hago y por mi alma que desde ayer, al salir de esa iglesia, "se condenará en el infierno"
Monday, January 28, 2008
Adivinanzas
La escuché llorar. Intentó disimularlo mientras me saludaba como me saluda siempre, me preguntaba lo que me pregunta siempre y me decía que me quería una vez más. La escuché llorar, puedo adivinarlo.
Monday, January 21, 2008
Látigo, látigo
Hoy no le cedí el asiento del bus a la anciana de sueter rojo y ceño fruncido, quien durante todo el recorrido, no dejó de mirarme con ojos de condena a cadena perpetua por "falta de compasión para con la vejez", estado al que inevitablemente (eso habría que revisarlo...) también llegaré algún día.
P.d Lunes, 21 de Enero del 2050, No olvidar comprarme un par de zapatos autoadherentes al suelo (de los que estén en promoción para la época) y un bastón en polietileno cromatizado de buen agarre, especiales para ancianas que monten en bus.
P.d Lunes, 21 de Enero del 2050, No olvidar comprarme un par de zapatos autoadherentes al suelo (de los que estén en promoción para la época) y un bastón en polietileno cromatizado de buen agarre, especiales para ancianas que monten en bus.
Saturday, January 19, 2008
Tarde...
No te escribí antes, porque para mí no empezó un nuevo año...me desperté cuando el reloj había marcado más de las doce y me levanté a preparar un poco de té caliente. Frío. Ruido. Soledad. ¿Cerraste los ojos antes de que dieran las doce y pediste un deseo por mí? ¿Pediste porque éste fuera el último año y con él la última primavera de abril que nos llevaría a los dos hacia una muerte dulce y blanca? Yo sí. Pero, hice trampa, no cerré del todo los ojos y me entretuve con la pólvora y las luces de colores trasnochadas...Por eso, tal vez, no se cumplan nuestros deseos.
P.d "Feliz año"
P.d "Feliz año"
Monday, December 10, 2007
Antes de morir
Anoche perdí a las palabras en un juego tonto. Se ocultaron para siempre mientras yo tramposamente contaba hasta ciento uno, con los ojos cerrados. Cuando terminé de contar, no las volví a ver, las busqué debajo de la mesa de noche, en la agenda telefónica, en el diario. Pero. no las encontraba. ¡Se habían escondido tan bien, las condenadas! No dormí en toda la noche, no dejaba de pensar en si fuera palabra, dónde podría esconderme...
Luego, vino el silencio. Me quedé muda, sin corazón, sin ganas de vivir...A tan pocos segundos de la muerte, una última petición, ¿Me ayudas a encontrarlas? o ¿será tal vez que aún no he abierto del todo los ojos?
Luego, vino el silencio. Me quedé muda, sin corazón, sin ganas de vivir...A tan pocos segundos de la muerte, una última petición, ¿Me ayudas a encontrarlas? o ¿será tal vez que aún no he abierto del todo los ojos?
Saturday, December 08, 2007
Besos Postfechados
Hoy no quiero decir nada...Demasiada tristeza y angustía. Prefiero recordar aquello que escribí una vez:
Jamás he podido escribir sobre el amor. Menos, sobre el amor que lo vence todo, porque no lo conozco. O tal vez si lo conocí, pero se me perdió entre la casa de muñecas y las carreras de carros. Lo perdí cuando a los siete años contaba con los ojos cerrados hasta diez, mientras él tramposamente se escondía lejos...Hoy, sigue escondido, perdido...Ojalá nunca me digas algo así. Que el amor lo vence todo.Ojalá cuando me mires a los ojos, me digas que nunca me quisiste, que ya me estás olvidando y que la distancia entre nuestros labios siempre fue imposible. Que me invites a un café y hablemos toda la tarde de lo poco que nos quisimos. Que cuando te vayas, te vayas para siempre y me adviertas que no quieres que te escriba cosas tristes, ni te embauque con palabras de esperanza. Ya sabes que nunca fui de las que escriben cartas en la distancia ni mandan besos postfechados...¿Te acuerdas de papá y mamá? ¿De sus cartas tristes?El agua hierve. En la ventana, empiezan a golpear las primeras gotas frías de la tarde. Me siento en el sofá verde y escucho cuatro canciones tristes. Están ahi todavía. Con mi perfume y el sabor de mis labios. Como siempre, cuando llegue al último párrafo y le ponga punto final. Atentamente. Un doblez, dos y tres. El sobre cerrado.
Besos Postfechados...
Jamás he podido escribir sobre el amor. Menos, sobre el amor que lo vence todo, porque no lo conozco. O tal vez si lo conocí, pero se me perdió entre la casa de muñecas y las carreras de carros. Lo perdí cuando a los siete años contaba con los ojos cerrados hasta diez, mientras él tramposamente se escondía lejos...Hoy, sigue escondido, perdido...Ojalá nunca me digas algo así. Que el amor lo vence todo.Ojalá cuando me mires a los ojos, me digas que nunca me quisiste, que ya me estás olvidando y que la distancia entre nuestros labios siempre fue imposible. Que me invites a un café y hablemos toda la tarde de lo poco que nos quisimos. Que cuando te vayas, te vayas para siempre y me adviertas que no quieres que te escriba cosas tristes, ni te embauque con palabras de esperanza. Ya sabes que nunca fui de las que escriben cartas en la distancia ni mandan besos postfechados...¿Te acuerdas de papá y mamá? ¿De sus cartas tristes?El agua hierve. En la ventana, empiezan a golpear las primeras gotas frías de la tarde. Me siento en el sofá verde y escucho cuatro canciones tristes. Están ahi todavía. Con mi perfume y el sabor de mis labios. Como siempre, cuando llegue al último párrafo y le ponga punto final. Atentamente. Un doblez, dos y tres. El sobre cerrado.
Tuesday, December 04, 2007
Hello, Stranger...
Ayer mataron a un hombre. Venía pensando en el jugo de arándano y las cuchillas de la licuadora, dando vueltas, una y otra vez. Venía pensando en los besos con sabor a limón de la mujer de media velada que cantaba en voz alta una canción triste. (No sé cómo se llamaba, pero sonaba a tristeza) Venía pensando...
¿Quién te mató? ¿Por qué estabas allí y te mezclaste en mi licuadora con los trozos de arándano y las dos (bueno, tres) cucharadas de azúcar? ¿Dónde estás ahora? ¿Sabrás ya el resto de secretos que guarda la mujer de media velada, ella que apenas te vio, pidió parar el bus, para "chismosear"? ¿Me los contarás?
¿Nos veremos pronto, desconocido?
¿Quién te mató? ¿Por qué estabas allí y te mezclaste en mi licuadora con los trozos de arándano y las dos (bueno, tres) cucharadas de azúcar? ¿Dónde estás ahora? ¿Sabrás ya el resto de secretos que guarda la mujer de media velada, ella que apenas te vio, pidió parar el bus, para "chismosear"? ¿Me los contarás?
¿Nos veremos pronto, desconocido?
Récuerdame no volver a hacerlo
¿De mi vida en éstos días? Nada...Días de alegría, decepción, tristeza, mucha tristeza. Si Mamá y papá no se quisieran, a veces pienso, papá no la buscaría en todos los rincones de la casa, para decirle que por su culpa va tarde otra vez y ella, no esperaría pacientemente el portazo de siempre para correr hasta la ventana y sin ser vista, despedirse de él, trás la cortina.
Récuerdame no volver a hablar sobre mis padres. Es aburrido.
Récuerdame no volver a hablar sobre mis padres. Es aburrido.
Saturday, November 17, 2007
S.O.S
¿Por qué no me preguntas por el sueño de ayer?. Ok. Yo espero. No me preguntes mi nombre, ni mi color preferido, tampoco nada sobre mis obsesiones. No me preguntes cuántos años tengo, ni con quién vivo, ni el número de la calle en que resido. ¿Por qué no me preguntas aún por la escena en el parque con los marcianos y las flores amarillas que caían del cielo mientras mi abuela decía adiós, en silencio? No me intentes pedirme el teléfono y tampoco me toques. No, mientras atrás mío se escuchen la sinfornía alegre de sus portazos, el arrastre sin verguenza de tus chanclas y el informe de nuevos muertos por culpa del invierno.
P.d: Nuevamente está enfermo. Tengo mucho miedo.
P.d: Nuevamente está enfermo. Tengo mucho miedo.
Sunday, November 11, 2007
"Basta y Sobra.."
Me gustan las canciones tristes. Las voces llenas de melancolía. A mi padre también. Recuerdo cuando le preguntaba siempre por la música que escuchaba, sentado en ese sillón grande y viejo de la sala-comedor (vivi de pequeña en un apartamento que no permitía a la sala ser sala, sino sala-comedor) y que tarareaba sin mucho atino, pero con la certeza de hacer suyo cada verso, cada silencio.
Estaba él, entonces, callado, lejano. Y yo, entre tanto, anotaba en mi libreta de apuntes, el nombre y la canción para dejarla guardada ahí por años. No supe cuántas canciones en total acumularon las hojas amarillas de mi libreta. Te cuento ésto, porque ayer, quise tener aquella libreta en mis manos para repasar cada una de las canciones. Ayer, cuando descubrí la tristeza en los rostros de quienes aprendí a sonreir...sus historias tristes y frases incompletas...
Quería ponerle ritmo a esos ojos llorosos que intentaban ocultarse y al color pálido y embarazoso de sus manos. Quería tararear con mis labios sus errores, únicos, atrosces y bailar extasiada en sus crímenes. No encontré la libreta. Entonces, me acosté en el sillón de papá mientras de fondo, sonaba Tania Libertad. Me quedé dormida.
P.d.
Empiezo a dudar si realmente tuve algún día una libreta.
Estaba él, entonces, callado, lejano. Y yo, entre tanto, anotaba en mi libreta de apuntes, el nombre y la canción para dejarla guardada ahí por años. No supe cuántas canciones en total acumularon las hojas amarillas de mi libreta. Te cuento ésto, porque ayer, quise tener aquella libreta en mis manos para repasar cada una de las canciones. Ayer, cuando descubrí la tristeza en los rostros de quienes aprendí a sonreir...sus historias tristes y frases incompletas...
Quería ponerle ritmo a esos ojos llorosos que intentaban ocultarse y al color pálido y embarazoso de sus manos. Quería tararear con mis labios sus errores, únicos, atrosces y bailar extasiada en sus crímenes. No encontré la libreta. Entonces, me acosté en el sillón de papá mientras de fondo, sonaba Tania Libertad. Me quedé dormida.
P.d.
Empiezo a dudar si realmente tuve algún día una libreta.
Tuesday, November 06, 2007
Feliz Cumpleaños...
Y, bueno, tomaría la copa en mis manos (si, estaría llena con el mismo vino de siempre, por eso no te apures) y mis dedos dibujarían en ese cristal, letreros mojados. Luego, todo el mundo haría silencio, y tu no querrías mirarme a los ojos. Estarías allí, sentada, en silencio. Burlándote de todos esos perdedores que somos quienes combinamos el sabor amargo del vino con el dulce blanco de una torta de cumpleaños.
Yo, unos minutos antes, te lo confieso, estaría pensando en alguna frase bonita, en aquello que no te dijo tu nieto, tu sobrino, tu hijo. Algo sin sentido también, cualquier cosa para impresionar. Y con qué sonrisa disimularías tú cuando terminara yo de hablar. Y me dirías "gracias", cuando al final siempre querrías haberme dicho "no te creo".
"Te extraño tanto", sería una falsedad decirlo hoy. No te extraño, sólo a ratos, cuando me acuerdo de tí, y bueno, no ando recordando todo el tiempo. Hoy te diría que no ha pasado mucho en mi vida. Que estoy a punto de terminar. Me dirías "siquiera" y nos quedaríamos calladas un buen rato. Me preguntarías por los chismes casuales de todos éstos dos años, (no te preocupes, te los contaría todos, porque los he ido anotando: familiares, nacionales, internacionales...), Me volverías a decir que estás cansada y tal vez, derramarías una que otra lágrima...
"Brindo por tí, porque desde que te fuiste no tengo con quién hablar. Felíz cumpleaños"
p.d No pude escribir un diario, no me pasan tantas cosas como para escribirlas. Y si me pasan, no quiero recordarlas. Perdón.
Yo, unos minutos antes, te lo confieso, estaría pensando en alguna frase bonita, en aquello que no te dijo tu nieto, tu sobrino, tu hijo. Algo sin sentido también, cualquier cosa para impresionar. Y con qué sonrisa disimularías tú cuando terminara yo de hablar. Y me dirías "gracias", cuando al final siempre querrías haberme dicho "no te creo".
"Te extraño tanto", sería una falsedad decirlo hoy. No te extraño, sólo a ratos, cuando me acuerdo de tí, y bueno, no ando recordando todo el tiempo. Hoy te diría que no ha pasado mucho en mi vida. Que estoy a punto de terminar. Me dirías "siquiera" y nos quedaríamos calladas un buen rato. Me preguntarías por los chismes casuales de todos éstos dos años, (no te preocupes, te los contaría todos, porque los he ido anotando: familiares, nacionales, internacionales...), Me volverías a decir que estás cansada y tal vez, derramarías una que otra lágrima...
"Brindo por tí, porque desde que te fuiste no tengo con quién hablar. Felíz cumpleaños"
p.d No pude escribir un diario, no me pasan tantas cosas como para escribirlas. Y si me pasan, no quiero recordarlas. Perdón.
Thursday, November 01, 2007
7:31 p.m
Hoy fue un día tan gris. Tan triste. Hoy me defraudó la vida, cuando apenas empezaba a darle una segunda oportunidad. Hoy sentí rabia, dolor, vacío. Mucho vacío. Fui una chica mala. Y no es suficiente esa sensación de maldad para alentarme. Nada es suficiente. Vuelvo a esperar indefinidamente por esa absolución final que nunca llegará.
p.d: Perdóname por tomar presatdas las palabras que hice tuyas.
p.d: Perdóname por tomar presatdas las palabras que hice tuyas.
Wednesday, October 31, 2007
7:00 a.m
Nunca he llevado un diario. No soporto repetirme cada evento del dìa en el papel (bueno, aunque èsto no es precisamente papel). Además siempre me pareciò esa una tarea de las chicas quinceañeras que escribían boludeces mezcladas con un poco de miedo. Y, bueno...tal vez y si soy "boluda" y jamàs superé el patético "cambio de zapatillas"...
Hoy no pasó nada. Y es una novedad en tanto me di cuenta de precisamente eso: que no pasó nada. Despertè con las estadìsticas del último atentado de la semana en la voz que salía del radio que mamá pone todos los dìas, "para despertarme". Ella jamás se sintiò capaz de interrumpirme el sueño (segùn ella). En el fondo creo que nunca se sintió capaz de besarme la frente y decirme buen día. Luego, una hora de meditaciòn en el baño, el tiempo exacto para que los humores de mi cuerpo se mezclaran màgicamente con el vapor del agua caliente. El desayuno que nunca es desayuno y "Chao nada".
Hoy no pasó nada. Y es una novedad en tanto me di cuenta de precisamente eso: que no pasó nada. Despertè con las estadìsticas del último atentado de la semana en la voz que salía del radio que mamá pone todos los dìas, "para despertarme". Ella jamás se sintiò capaz de interrumpirme el sueño (segùn ella). En el fondo creo que nunca se sintió capaz de besarme la frente y decirme buen día. Luego, una hora de meditaciòn en el baño, el tiempo exacto para que los humores de mi cuerpo se mezclaran màgicamente con el vapor del agua caliente. El desayuno que nunca es desayuno y "Chao nada".
Friday, October 12, 2007
Hoy
Cuando tu venías caminando, y pensabas en tu trabajo, en las carcajadas anticipadas y en el almuerzo deshabrido que cocinó tu esposa, yo venía pensando. No en ti. No en ella. Si no en mi. En nada.
Y nos encontramos. Te saludé con un beso. Me miraste y me diste un tímido abrazo. Nos quedamos en silencio y te pregunté por la reunión a la que ibas. Me contaste apenas lo necesario como para salir del paso, mientras yo me ahogaba en mis propios pensamientos tristes y te miraba sin dejar de consentir, jugando el mismo juego que juegan dos personas que se aman tanto como para no indagar en sus más íntimos secretos.
Te volví a besar y te dije que nos veríamos en un rato. Me dijiste lo mismo. Seguiste tu camino y yo el mío. Miré hacia atrás para ver si ya te habías ido y me detuve. Miré mi rostro triste en el reflejo del vidrio trasero de tu carro, en el parqueadero. Pensé en tí, en mí. En que lo había intentado otra vez. Y otra vez, había perdido. Que por más que trato de olvidarme de mí, de la esperanza, vuelvo a esperar, a confiar, a hacerle a San Antonio y a otros santos no tan santos, la misma plegaria, con nuevas condiciones y cláusulas.
Luego, subí las escaleras y antes de timbrar, sequé mis lágrimas y me quedé viendo por el ojo mágico de la puerta. La vi a ella. Timbré. Abrió la puerta. Me abrazó. Entonces, le pregunté por el último capítulo de la novela.
Y nos encontramos. Te saludé con un beso. Me miraste y me diste un tímido abrazo. Nos quedamos en silencio y te pregunté por la reunión a la que ibas. Me contaste apenas lo necesario como para salir del paso, mientras yo me ahogaba en mis propios pensamientos tristes y te miraba sin dejar de consentir, jugando el mismo juego que juegan dos personas que se aman tanto como para no indagar en sus más íntimos secretos.
Te volví a besar y te dije que nos veríamos en un rato. Me dijiste lo mismo. Seguiste tu camino y yo el mío. Miré hacia atrás para ver si ya te habías ido y me detuve. Miré mi rostro triste en el reflejo del vidrio trasero de tu carro, en el parqueadero. Pensé en tí, en mí. En que lo había intentado otra vez. Y otra vez, había perdido. Que por más que trato de olvidarme de mí, de la esperanza, vuelvo a esperar, a confiar, a hacerle a San Antonio y a otros santos no tan santos, la misma plegaria, con nuevas condiciones y cláusulas.
Luego, subí las escaleras y antes de timbrar, sequé mis lágrimas y me quedé viendo por el ojo mágico de la puerta. La vi a ella. Timbré. Abrió la puerta. Me abrazó. Entonces, le pregunté por el último capítulo de la novela.
Monday, October 08, 2007
Algo se fue...
Nunca pensé que llegaría el dia cuando me quedaría sin palabras. Sin nada que contarte. Sin necesidad de recordarte o verte en mis sueños.
Olvidé que te necesitaba y por eso, encendí el televisor y me atasqué de las tristezas de otros, de sus cuerpos mutilados y su sexo. Me dediqué a registrar en papel las obsesiones de mis padres y a intenté resolver las historias de amor (cursis y románticas) de las señoritas.
En medio de ese olvido, de tu ausencia y de mi encierro, te espié todo el tiempo. Esuché tus canciones en la distancia y pegué, clandestinamente, mis oídos a tu puerta. Intenté adivinar tu murmullo, hasta quedarme profundamente dormida en él.
Extrañamente te extraño. A pesar de no haberte necesitado nunca. A pesar de mi encierro y del tiempo que ha pasado. Te extraño y te espero, como se espera una droga y esa sensación química, mágica de felicidad.
Por eso, quisiera volver a estar así. Encerrada. En silencio y sin decir tanta basura. Sin tantas palabras falsamente acomodadas. Sin volverte a extrañar y sin acostumbrarse de nuevo a la espera. Algo se fue. Y no me gusta lo que queda.
Olvidé que te necesitaba y por eso, encendí el televisor y me atasqué de las tristezas de otros, de sus cuerpos mutilados y su sexo. Me dediqué a registrar en papel las obsesiones de mis padres y a intenté resolver las historias de amor (cursis y románticas) de las señoritas.
En medio de ese olvido, de tu ausencia y de mi encierro, te espié todo el tiempo. Esuché tus canciones en la distancia y pegué, clandestinamente, mis oídos a tu puerta. Intenté adivinar tu murmullo, hasta quedarme profundamente dormida en él.
Extrañamente te extraño. A pesar de no haberte necesitado nunca. A pesar de mi encierro y del tiempo que ha pasado. Te extraño y te espero, como se espera una droga y esa sensación química, mágica de felicidad.
Por eso, quisiera volver a estar así. Encerrada. En silencio y sin decir tanta basura. Sin tantas palabras falsamente acomodadas. Sin volverte a extrañar y sin acostumbrarse de nuevo a la espera. Algo se fue. Y no me gusta lo que queda.
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